La Segunda noche tras el Solsticio

Noche 2 -

Intención suave

Susana Ortega

Relatos llenos de Magia.

El giro imperceptible del Sol

Cada día el Sol sale por el este y, sin embargo, dentro de ese eje, su punto de salida se modifica ligeramente: algunos días amanece un poco más hacia el norte, otros un poco más hacia el sur.

En el hemisferio norte, antes del solsticio de invierno, el Sol amanece cada día un poco más hacia el sur. Llega un momento en el que este desplazamiento parece detenerse. Durante los tres amaneceres posteriores al solsticio, el Sol aparenta no avanzar. Permanece. Y, sin embargo, algo está ocurriendo.

Tras estas noches solsticiales, el Sol comienza a virar de dirección y, de forma casi imperceptible, inicia su regreso. A partir de ahora, cada amanecer se irá desplazando muy lentamente hacia el norte, marcando el retorno progresivo de la luz. Este cambio no se percibe de inmediato. Pero el giro ya se ha producido.

Aunque desde un punto de vista astronómico es la Tierra la que, en su órbita elíptica alrededor del Sol, modifica su inclinación, simbólicamente vivimos este momento como un cambio de orientación. El movimiento aún no se ve, pero ya está en marcha.

Verdandi

🌑 Verðandi

En la tradición nórdica germánica, Verdandi es una de las nornas del destino. Las nornas al igual que las parcas o las moiras son tres. Urd, Verdandi y Skuhld, donde cada una de ellas está encargada de un aspecto de la trama del destino. El pasado, el presente y el futuro formando un entretejido vivo… el pasado nos marca pero el presente tambien porque nuestras decisiones son la base para lo que nos sucederá.

Verdandi, así lo entendieron los antiguos nórdicos, está tejiendo el destino en el presente, en la acción, en la decisión que tomas.

Esta noche es una invitación a sentarte simbólicamente a tejer con ella, estando presente para que tus sueños encuentren su forma.

Esta noche · Cambio consciente

La Noche 2 de Yule es una noche para seguir sosteniendo el fuego solsticial, el fuego interno.

Por este motivo, al igual que nuestros antepasados, te invito a encender una vela. Antiguamente se mantenían los fuegos encendidos durante estos días para acompañar e impulsar el cambio solar y el cambio de ciclo. Un gesto sencillo que invita a nuestro ser a alinearse con el ritmo de la Tierra.

En estas noches recuerda cuidarte, no juzgarte y permitir que todo lo que realices nazca del disfrute, nunca de la obligación.

Así como la Tierra vira de forma sutil, nosotros también podemos hacerlo. De ahí la importancia de realizar un pequeño cambio consciente. No tiene que ser grande ni espectacular. Basta con algo sencillo, incluso mínimo, que pueda servirte como pauta para cualquier cambio futuro.

Algo distinto, dejar la vela en otro lugar

Propuesta para esta noche

  • Enciende una vela que represente tu fuego interno. No para pedir, sino para recordarte que estás presente.

  • Medita con la vela encendida y susúrrale los cambios que deseas realizar en tu vida. No limites tus sueños: a veces nos contenemos incluso al soñar.

  • Realiza uno o varios gestos pequeños y conscientes, como por ejemplo:

    • Cambiar de lugar un objeto habitual.

    • Modificar una rutina cotidiana.

    • Elegir un camino distinto para ir a la compra.

    • Tomar una decisión que estabas postergando.

    • Hacer algo conocido de una forma diferente: probar una receta nueva, ver algo distinto, usar otra esencia al bañarte.

    • Decir sí o no con claridad, aunque sea internamente, reconociendo algo que ya sabías pero no habías nombrado.

    • Regalarte cinco minutos distintos: sin móvil, sin ruido, sin niños, sin hacer nada, o simplemente estando. Lo que se te ocurra.

No es tan importante qué hagas, sino cómo lo hagas: de forma distinta y consciente. Aquí comienza el cambio de orientación, de perspectiva.

Otra actividad interesante para estos días es observar una puesta de Sol, bendiciendo el año que se cierra y honrando lo que queda atrás.

En Febrero el cambio comienza a ser visible.

Relación con el mes de Febrero ·

Reflexión de este día: Amor en lo cotidiano.

Esta primera noche se vincula con el mes de Febrero. Esta segunda noche se vincula con el mes de febrero. Febrero es un mes de presentación, de reconocimiento de aquello que comienza a gestarse, y está profundamente relacionado con el amor en la forma en la que habitamos lo cotidiano.

Durante el día, te invito a reflexionar sobre tu pasado febrero:

  • ¿Cómo estuvo el amor en los pequeños detalles?

  • ¿Quedó algo pendiente de expresar, cuidar o atender?

  • ¿Te regalaste amor?

Hazlo sin juicio, como una observación amorosa. Puedes enviar ahora comprensión y afecto a ese febrero pasado, permitiendo que el recuerdo se llene de ternura.

Por la noche, visualiza cómo te gustaría vivir tu próximo mes de febrero:

  • cómo deseas habitar tus relaciones,

  • cómo quieres que sean tus rutinas,

  • cómo cuidar los pequeños gestos diarios.

El tema de este día es el amor en las pequeñas cosas. Porque la vida se construye desde lo cotidiano, y son las pequeñas rutinas las que nos permiten dar grandes saltos.

Recuerda que puedes representar tus anhelos en este calendario anual, imprimiéndolo y utilizándolo como espacio simbólico: dibujos, palabras, marcas… un pequeño mapa para acompañar tu camino.

Mañana seguimos tejiendo los hilos…

Con todo mi Amor,

© Susana Ortega

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