Cuarta noche de Yule · NocheBuena
Noche 4 -
Recibir la Luz
Susana Ortega
Relatos llenos de Magia.
La Nochebuena
Siempre me ha parecido especial la noche de Nochebuena. El frío del invierno, la calidez del hogar, el compartir con los seres queridos.
Pero no solo era eso. La sensación que se tiene al caer la noche es pura magia.
No sé si tiene que ver con que las prisas van desapareciendo, con que la tierra descansan o con que el “ruido” de la ciudad se vuelve diferente. Más lento.
Recuerdo tardes de Nochebuena siendo adolescente, paseando y mirando escaparates, intentando decidir —con el poco dinero que tenía por aquel entonces— qué podía comprar para llevar algo especial a mi familia. A veces no traía nada. Y, sin embargo, ese momento de elección, de pensar qué quería llevar a casa, se relaciona profundamente con lo que para mí significa esta noche.
Cuidar donde habitas tú y los tuyos. Cuidar la casa para que pueda convertirse en hogar. Preparar el espacio donde la luz que renace pueda quedarse.
El hogar como refugio. Como lugar donde descansamos. Como espacio que acoge lo que llega: los familiares que vuelven, los vínculos que se reencuentran, y también lo que está por venir en nuestro futuro más inmediato.
El entorno que habitamos importa. El lugar donde dormimos, donde compartimos, donde nos recogemos. Porque aquí nos regeneramos, tomamos fuerzas para permanecer.
🌑 Nochebuena
Con el paso del tiempo comprendí que esta noche no es solo una noche familiar o festiva. Es una noche simbólica y muchas tradiciones situaron aquí un nacimiento.
La Nochebuena se insertó en este tiempo de Yule porque tiene una coherencia con la luz que llega y que nunca se ha ido.
Nacer esta noche implica que iluminará con la magia de estos días. La tradición cristiana colocó aquí el nacimiento de Jesús como símbolo de una luz que viene a encarnarse
Después del sostén de las noches anteriores, después de la orientación y del deseo, llega este momento: permitir que lo nuevo encuentre un hogar, un refugio. Que lo que ha comenzado a gestarse pueda habitar nuestra vida.
Por eso esta noche nos invita a mirar el hogar —interno y externo— como espacio sagrado. A preguntarnos si lo que estamos creando tiene un lugar donde ser cuidado.
Vivir la cuarta noche · La luz en el hogar
Después de las noches anteriores, en las que hemos cuidado el fuego interno, esta noche la luz se muestra de otra manera.
Así como la luz solar comienza a hacerse visible, también la nuestra busca un lugar donde quedarse.
Propuesta para esta noche
El fuego que hemos sostenido alumbra ahora el hogar. El hogar se convierte en reflejo de aquello que deseamos que crezca en nuestra vida.
Por eso esta noche nos invita a cuidarlo. A convertirlo en espacio de acogida, en refugio para lo nuevo que llega.
Te invito a encender velas de forma consciente y colocarlas encendidas en tu mesa de Navidad. De este modo, la luz que has cuidado se convierte en fuerza integradora para lo que está por venir.
Relación con el mes de Abril
Reflexión de este día: Hogar y Paz
Esta cuarta noche se vincula simbólicamente con el mes de April. Un mes en el que la primavera comienza a expandirse con mas fuerza, los días comienzas a ser visiblemente más largos que incitan a comenzar a salir fuera.
En este primer momento la luz sale de forma tímida, porque empieza a ser compartida la luz cultivada. Por este motivo te invito a reflexionar sobre si el pasado mes de Abril:
¿Viviste tus inicios desde la paz?
¿Cómo te enfrentaste a las dificultades?
¿Sentiste que tu hogar era un lugar de refugio donde regresar?
Recuerda no juzgarte, sino nutrirte si hubo malos momentos envíales paz desde tu yo del presente para que el recuerdo del mismo sea más apacible.
Por la noche, visualiza cómo deseas expresarte en tu próximo Abril
Como quieres vivir y salir al mundo y si te gustaría hacerlo más en solitario o acompañada.
El tema de esta noche es la casa como refugio sanador que pulsa en paz invitándote a salir al mundo desde esa vibración si es para ti una vibración importante.
Recuerda que puedes plasmar este deseo en este calendario anual, como gesto simbólico que ancle tus intenciones.
Mañana seguimos tejiendo los hilos.
Con todo mi Amor,
© Susana Ortega
